viernes, 17 de febrero de 2012

Entrevista."Molina fue mi maestro en el juego con los pies"



Fabricio Agosto Ramírez (Vecindario, Gran Canaria, 31 de diciembre de 1987) se ha hecho con la portería del Betis tras una grave lesión en pretemporada que hizo temer lo peor. Pero ha vuelto y su meta no es otra que ser el mejor.


-Llegó a Primera con 20 años y de repente, por un incidente entre Munúa y Aouate, ¿muy pronto?
-No creo. Me sentía bien y preparado, pero fue por sorpresa, estábamos en una mala racha y surgió ese conflicto entre dos compañeros, pero yo estoy encantado aunque me pudieron salir mejor las cosas.
-El ambiente no era bueno...
-No era fácil, a nadie le gusta debutar así, pero surgió y yo estaba preparado, aunque también viví malos momentos personales.
-¿Cómo fue que dejó Canarias?
-Tenía 17 años e hice buenas temporadas con el Vecindario juvenil. Eliminamos ese año al Atlético, en la Copa, y casi al Rayo. Entonces, el Dépor me fichó a mí y a dos más.
-Lotina, sin embargo, dejó de confiar en usted...
-Mi relación con él es muy buena, me dio la oportunidad de debutar y no tengo quejas. El día que me saca del once y pone a Dudú, ni nos tiraron a puerta; quizá si me hubiese aguantado ese partido y ganado...
-Luego llegaron el Valladolid y, por fin, el Recreativo.
-En Valladolid se dieron muchas circunstancias: el vestuario estaba dividido, hubo malos resultados, se acumuló todo... Pero en Huelva fue fenomenal, con un buen grupo y en una buena ciudad. Me hacía falta competir y jugué 41 partidos.
-Y recuperó la confianza.
-Nunca he perdido la confianza ni la fe en mí. No hay mejor confianza que la que uno se profesa y yo la tengo en mí. Me vino bien competir y rendir al máximo y los compañeros y técnicos me ayudaron, aunque también en el Dépor había un buen grupo y un magnífico entrenador de porteros, José Sambade.
-Aquí tiene a Esnaola...
-Fue un mito en la portería del Betis. Nos intenta enseñar sus experiencias y estoy muy contento.
-Él fue quien lo estuvo siguiendo cuando jugaba en el Recre.
-No sabía nada, sólo que el Valladolid me iba a repescar y allí supe del interés del Betis. Pero en Huelva no tenía claro nada, yo sólo quería luchar por meterme en la fase de ascenso con el Recre.
-Pero cuando le llegó la oportunidad de volver a Primera ni se lo pensó, ¿cierto?
-El Betis es un gran club, todo el mundo sabe su repercusión, la afición y la ciudad. Ahora, con 24 años, vuelvo a tener una oportunidad; es una pena que la primera vez no me hubiera cogido con esta experiencia, pero aún soy muy joven y estoy en un buen momento.
-Volvamos a Esnaola. ¿Cómo lleva lo de jugar con el pie?
-Me impresiona lo bien que se mantiene con la edad que tiene, nos enseña en todas las facetas y sobre todo el juego con el pie, muy importante por el fútbol que hace nuestro equipo. Yo me defiendo bien con los dos pies, no soy un virtuoso, pero el famoso saque de Esnaola aún tengo que practicarlo.
-Con todo, en el Betis entró con mal pie...
-En La Coruña ya me ocurrió algo parecido en juveniles, ya que a la semana de llegar me partí la tibia, pero lo que no mata te hace más fuerte. Ya está todo perfecto y gracias a los compañeros, los técnicos, los médicos, los físicos y los recuperadores puedo disfrutar ya.
-¿Fue consciente de la gravedad de su lesión en el hombro?
-Era consciente de que me había hecho daño, pero en el momento sólo pensé que sería el golpe. Cuando me dijeron que me tenía operar no me lo creía, porque el hombro es muy importante para un portero, pero he quedado perfecto.
¿Alguna secuela?
-No. La lesión está olvidada, tanto mental como físicamente.
-Luego, en la vuelta copera, volvió a lesionarse... ¿Pensó que se le iba la temporada al garete?
-Fue un golpe, un mareo de nada y un chichón, pero sabía que me iba a llegar la oportunidad y, si no era así, a seguir aprendiendo.
-¿Cómo se lleva la competencia entre tres porteros?
--En el Valladolid me ocurrió y creo que es beneficioso para el grupo, porque nos empleamos a fondo.
-Aquí, además, dos capitanes...
-Son compañeros importantes, que conocen bien el vestuario y el club, y dos grandes profesionales.
-Esnaola, Prats y, en menor medida, Doblas, en cuatro décadas. ¿Pesa la portería del Betis?
-La dificultad de esta portería es la de todos los equipos, es el puesto de más responsabilidad y no puedes permitirte un error. Espero que me vaya bien para asentarme.
-Esta afición es muy crítica con los guardametas y lo habrá visto con Casto, ¿no?
-Es exigente y a la vez pasional, la gente se desvive por el Betis, porque es casi lo más grande. Se ve en todos los campos cuando vas con el Betis. Pero yo espero estar muchos años en el Betis. Soy feliz, siempre llevo una sonrisa y me encanta jugar aquí, hasta tengo el gusanillo antes de los partidos.
-¿Cómo lleva la rivalidad con un Sevilla cada día más a tiro?
-La gente quiere quedar por delante del Sevilla y te lo dice por la calle, pero haríamos mal en pensar en el vecino, sólo tenemos que hacerlo en el rival de cada fin de semana. Cuando llegue el derbi trataremos de ganarlo para nuestra afición.
-Háblenos del Betis: ¿por qué esos picos de rendimiento, quizá falta adaptación a la categoría?
-Adaptación no nos falta si vemos el partidazo que hicimos en el Camp Nou o que ganamos cuatro seguidos. Simplemente, que a veces estamos más cómodos y otras menos, por eso la irregularidad, aunque siempre dando la cara.
-El otro día, Bosch y Guillén explicaron a la plantilla la realidad del club. ¿Presiona en exceso?
-Somos conscientes de que tenemos que lograr la salvación, que hay mucha gente detrás, que además perderíamos nuestros contratos o nos los rebajarían. Viví la experiencia en Huelva de ir últimos tras una muy mala primera vuelta. Nos llegó también la Ley Concursal y sabíamos que el club desaparecía si bajábamos y éramos conscientes de que cada fin de semana nos jugábamos la vida. Pero todo esto no nos debe presionar, sino jugar cada partido como si fuera el último.
-¿Se pueden sentar bases firmes en el Betis si permaneciese?
-Sin duda. Si nos afianzamos, habrá que ir poco a poco, pero el Betis es un gran club y espero que con el paso de los años estemos ahí.
-¿Cómo ha visto al equipo mientras no jugaba?
-Lo he visto bien. Tenemos nuestra filosofía de toque, de mimar la pelota y tratar de llevar la batuta y el mando y corres ciertos riesgos...
-... Entre ellos, el portero, que ha de jugar al límite.
-Mi forma de jugar es estar siempre adelantado; tuve un maestro en Molina, él me enseñó que eso evita goles y ocasiones y que en los balones a la espalda le da más seguridad a la defensa y al equipo.
-Molina debutó como internacional de jugador de campo. ¿Piensa usted en la selección?
-Yo trabajo día a día para aprender y ser mejor. Quiero ser el mejor y para ello pongo todo mi empeño; si no, me quedaría en casa.
-¿Aprendió mucho siendo joven y entrenándose al lado de Molina?
-No sólo de Molina, sino de Munúa, de Dudú y de Aranzubia; yo era una esponja. Y de José Sambade, que fue para mí como un padre y me ayudó a mejorar.
-Mendilibar dijo algo así, que usted cada día quiere más.
-Es verdad, soy joven y no me canso. Si necesito tiros tras el entrenamiento se lo digo a algún compañero o si son centros se los pido a José Ramón. Cuanto más trabajo, mejor me encuentro y también me gustan el gimnasio y hacer piernas. Me siento un afortunado por hacer lo que me gusta y por tener salud.Aveces no nos damos cuenta de lo afortunado que somos.
-¿Quiénes son o fueron sus referentes como porteros?
-Mi ídolo siempre fue Schmeichel, pero ahora me gusta muchísimo Valdés. Me gustan su manera de ser y su personalidad, ya que aunque falle una vez lo vuelve a intentar. Además, domina bien los pies y es de los mejores, sino el mejor.


Fuente:Diario de sevilla.

3 comentarios:

  1. Me parece mas seguro que Casto eso si tenemos 3 porteros no se puede despistar...

    PD: mollete desde la fuente hasta abajo has dejado un margen considerable jajaja

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  2. Tengo que apañar algo para que las entradas salgan cortadas en la principal, así si alguien las quiere leer enteras se mete dentro de la entradas y la principal de se queda más descargada

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  3. poco a poco betikhino.
    Somos tan exigentes con los porteros como con el resto del equipo. Mucho, pero a la hora de la verdad, lo que pedimos es entrega y lucha. A jugar andando al campo de La Oliva, aunque ahí si andabas también te cambiaban. jajaja

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